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lunes, 29 de octubre de 2012

Síndrome de abstinencia del NDA

“Sé que está con ella ahora mientras escribo. Y lo peor es que eso no me hace odiarle, le echo muchísimo de menos. No puedo dormir por las noches... Si me duermo tengo pesadillas y los veo juntos. Ojalá yo hubiera podido ser como ella, ella es guapa y está buena, ojalá que hubiera podido lograr que él dejara de destruirse y hubiéramos sido felices los dos, como siempre... No le merezco, él es perfecto y simplemente yo no... No me sorprende que se haya ido con ella “los guapos salen con los guapos” ¿qué pensabas, que él te querría para siempre esta vez? No me sorprende pero me duele, le quiero y le echo de menos, ojalá hubiera podido ayudarle mejor y hacer que lo dejara todo, él no es así -me lo dijo-soy yo que le obligo a tratarme así...”

     A la gente no le gusta la palabra adicto y a mí no me gusta no llamar a las cosas por su nombre, estoy en contra de los eufemismos. Creo que no son las palabras lo hiriente u ofensivo, es el sentido despectivo o peyorativo que les da quién las pronuncia y cómo lo hace. Opino que con respeto y educación se puede llamar a todo por su nombre, pero mi opinión es, como siempre, absolutamente discutible.

El MDMA y el NDA (novio drogadicto y alcohólico) guardan similitud en muchos aspectos. Su sabor al consumo es amargo y amargo es ir probando y comprobando un día, tras otro más cómo él se autodestruye ante ti y todos tus esfuerzos -(ojo al determinante posesivo, ya que es determinante valga la redundancia)- por su mejora no sirven de nada.

¿Qué decir del sexo?, el sexo con MDMA es una experiencia extra-sensorial, es de colorines y fuegos artificiales. Todo tu cuerpo está absolutamente receptivo a todos los estímulos, todo a flor de piel y los detalles más sutiles como algunas caricias y respiraciones son la experiencia más intensa jamás vivida. La capacidad de empatía aumenta en el aspecto emocional y el sexual (es pura química; sinapsis neuronal, serotonina en cantidades industriales) Es pura pasión, como el sexo con un NDA; por desgracia, cuanto más destructiva es la relación mejor es el sexo en la misma. Hay más pasión, más amor-odio, más extremos, más necesidad, más intensidad y no podemos dejar de lado que el sexo en las relaciones con un NDA es magia. La magia de solucionar todos los conflictos en la cama y de que el sexo sea el bote salvavidas de la relación. Sí, ya sé que parece una pasada pero lo siento, no dura eternamente el solucionar los conflictos con un rato de coito, Grey y Anastasia lo solucionan todo con “polvos mágicos” pero son personajes de novela. Los orgasmos no hacen la compra, no hacen la cena, no limpian vuestro piso y sobretodo no solucionan su adicción al alcohol, ni a las drogas, ni al juego. Tampoco establecen una dinámica relacional sana y distinta a la que tiene una mujer que ama demasiado con un adicto. Y es muy probable que con el tiempo te sientas más prostituida emocionalmente por regalar tu intimidad sexual a tu amado NDA a cambio de sentirte querida durante un rato de coito. Claro, nadie discute durante el sexo y si se discute puede ser un juego excitante o divertido pero NUNCA serio, como serio sí es discutir fuera de la cama.
Cuenta la leyenda, que algunas mujeres que aman demasiado ofrecen sexo a su NDA para que éste no se fume otro porro, o no beba, o para que deje la tragaperras del bar y se vayan a casa a achucharse un rato... Tampoco funciona a largo plazo, apuesto 120 euros a que post-coitalmente estará suplicando que le dejes fumarse otro porro.

El precio de mercado del MDMA es relativamente caro y objetivamente caro es vendérselo todo a un NDA. Lo más valioso que poseemos es nuestro corazón y venderlo por entero, sin hacer trozos ni mitades al peor postor, esto es; un NDA porque creemos que es quién más lo merece y lo necesita, sale sin duda muy caro porque luego lo pierdes todo.

Resaca de MDMA, con erre de ruptura con un NDA.
Tanta intensidad no sale gratis. Al día siguiente, la resaca es proporcionalmente desagradable a lo agradable de “la fiesta” del día anterior. Igualito que en la ruptura con un NDA. En ambos casos según tu estado de ánimo puedes sentirte, apática, depresiva, triste, ansiosa... Y estos sentimientos van a a ser igual de intensamente malos a cómo han sido los buenos.
No es nada fácil recuperarse de una ruptura así o de una relación así, pero se puede.
Aceptar que una relación así ha terminado no es fácil, pero se puede. Con el tiempo sucede que ves con claridad que se ha terminado. No es una ruptura más, se ha ido. Tómate la muerte de vuestra relación destructiva como el nacimiento de tu vida independiente, aunque al principio esto te suene a un dialecto del mandarín.

Como mujer que ama demasiado el sentimiento de abandono es el peor que puedes experimentar, es el más doloroso, nuestro mayor temor. Pero se ha ido y tú te sientes abandonada, te sentirás abandonada durante un tiempo que te parecerá eterno pero que se acaba. Debes pasarlo, debes hacerlo con una sola creencia que te resultará increíble: saldrás adelante.
Le olvidarás, no puedes salvarle a él, acéptalo. Sé que lo has intentado con todas tus fuerzas y de qué manera, ya lo sé que de todas las maneras humanas y divinas y sé que seguir intentándolo es tentador, pero no eres un centro de desintoxicación ni de rehabilitación.
¿Qué hacer con tu inquietud? puedes salvarte a ti. No puedes curar su adicción, pero puedes curar tu adicción a él.

Fantasmas que impedirán (o tratarán de impedir) que te cures y que te sanes de tu adicción a él, identifícalos (y mátalos):

La culpa: “si yo no le ayudo, nadie más lo hará, él me necesita, yo le necesito, está solo, nadie le ayuda, no tiene madre murió. Ha sufrido mucho en la vida no debo ni puedo abandonarle...” Puede que sea cierto, pero ya ha tenido tu ayuda, no la quiere, no la acepta y con un 90% de probabilidad digo que no sólo ha pasado que no la quiere ni la acepta, sino qué te ha pateado en la boca y, peor aún, el corazón cuando lo has intentado. El barco se hunde y perdón por la expresión pero... Salva tu culo, no el suyo. Pudo aprender a nadar, tú le habrías enseñado a nadar en su furiosa marea de problemas con tu amor, tus sonrisas y caricias... Y decidió ahogarte con él.

El (mal) amor, el amor que conoces: “Lo amo ¿cómo puede no verlo?¿cómo puede no ver cuánto me duele verlo así? Merece otra vida distinta a la que lleva pero pobrecito tiene muchos problemas por eso bebe, se droga y juega, merece que yo le quiera para que él sea feliz. Cuando no está borracho o drogado nos va tan bien...” Él ve que lo amas porque no es un robot como Arale. Respecto al daño que te hace verlo así; si él no es consciente del daño que se hace a sí mismo obviamente no puede ser consciente del daño que les hace a los demás. Ni siquiera a ti, aunque de verdad te ame con todo su ser. Respecto a cambiar de vida, de nuevo él no quiere, no le brota de su masculinidad cambiar de vida y eso sí que es difícil de aceptar. Por último tú mereces lo mismo que deseas para él; deseas que él se sienta amado y feliz como para no evadirse en sus adicciones. Tú mereces absolutamente lo mismo sentirte amada (bien amada) y feliz, ¿te lo da? ¿No, verdad? No hay más preguntas...

El autoengaño: “éramos muy felices juntos, nunca en mi vida he sido tan feliz con alguien. Tal vez si delante mía no bebiera, ni jugara, ni se drogara llegaríamos a un punto medio para los dos y estaríamos bien”. Sé honesta contigo misma, seguro que ya lo habéis intentado y si no lo habéis intentado este parche sólo durará un par de kilómetros, él necesita sus adicciones compulsivamente, lo siento, pero las necesita más que a ti, aún con todo lo espléndida, amorosa y maravillosa que estoy segura que eres con él.- Te lo dice la tía Julieta que lo sabe.

La fobia a la soledad de la mujer que ama demasiado: “tengo ansiedad desde que él no está, necesito que me abrace, sólo si me abraza estaré bien, no soporto echarle tanto de menos, no quiero estar sola, no puedo”. No tener a tu NDA y estar sola, no son sinónimos. La compañía de otras personas que no sean él, cuenta. Ya sé que me replicarás que no es lo mismo, pero tienes que acostumbrarte a valorar otras compañías distintas a él para recuperarte y sobretodo a estar contigo. Cuando te curas una herida y la desinfectas duele, pero de esta manera se curará. Si nunca desinfectas ni pasas por ese instante de dolor profundo, la herida sigue ahí y probablemente se ponga cada vez peor... ¿Qué tal cambiar estar sola por estar contigo misma? Me apuesto la mano derecha -y es con la que escribo y como- a que con tantas atenciones como necesitaba tu NDA no has tenido tiempo de estar contigo, ni de pensar en ti y tus necesidades, es normal un hombre así tiene tantas... Pero eso se acabó, reparte tu tiempo en llorarle (para superar y purificarte) y pensar en ti.
 

    Acabo con algo en lo que he estado pensando estos días. Replegar la energía que invertía en él en mí no es rendirme, es luchar en otra dirección. Se trata de luchar en dirección a mí. Mejor dicho de luchar por mí.

Hacer esto creo que significa asumir que vale la pena que luche por mí y mis objetivos, tarea harto difícil, cuando desde que tengo uso de razón libro las batallas de los demás y las convierto en mis batallas perdidas que libro incesantemente. Pero ya sabéis lo que se dice, difícil no es imposible.


miércoles, 24 de octubre de 2012

Adicta al NDA

 (Novio Drogadicto y Alcohólico)
 No puedo dejarlo” .“Lo he intentado, pero no puedo evitar volver”. “Le quiero demasiado como para dejarle”. “No sé por qué sigo enganchada a él con el daño que me hace”. “Ojalá ya hubiera pasado el tiempo suficiente como para no desear volver con él ni seguir con esto pero le echo tanto de menos...” “Estoy muy cansada, pero cuando estamos bien me compensa todo lo malo”.

Ser adicta a un adicto:
En el top 5 de hombres criminales está, como dije ayer, el novio adicto. Lo llamaré indistintamente “ene” de novio -(por la cuasi homofonía con “eme” abreviación de MDMA), o “leaving” por “leaving las vegas” -(“abandonando las Vegas” para los que estudiamos con la LOGSE)- en honor a esta película que es un ejemplo gráfico de la relación que mantiene una mujer que ama demasiado con un alcohólico. Recomiendo verla desde esta perspectiva si os atrevéis y tal vez os reconoceréis en las conductas de ella.
Cuanto mayor es tu capacidad (patología) de amar (demasiado), mayor es la posibilidad de emparejarte con un ene por los motivos que ya expliqué ayer al final del post. En esta línea argumental el ene con el que se forma pareja tiene adicciones (es dependiente física y psíquicamente) a sustancias tóxicas. Es toxicómano o politóxicomano. Quiero decir que no estoy hablando de una adicto a la comida, a las compras, o al tabaco. Estoy hablando de un adicto a las drogas, al alcohol o al juego. Y otra vez, el número de adicciones y toxicomanías suele ir en función de cuanto es capaz de poner en juego la mujer que ama demasiado. Es decir, suele ser proporcional -y perdonad que fuerce e invente esta construcción lingüística- a “cuán demasiado” es capaz de amar esa mujer. Si tú eres el súmum del amar demasiado, del entregar demasiado y de prostituirte emocionalmente demasiado todo ello con el fin de no estar sola cueste lo que cueste tienes todas las papeletas en la “rifa del amor” -(por eso desecho el concepto de la mala suerte)- de un novio que sea adicto a las drogas, al alcohol y al juego; un auténtico leaving.-¿Por qué conformarse sólo con una adicción pudiendo intentar reparárselas todas a la vez? (cinismo evidente).

Mi novio: una droga dura.

Para mí todo lo que escribo desde este párrafo es comparable -y me vais a perdonar la frikada- al tríptico abierto de "jardín de las delicias" de El Bosco. De izquierda a derecha, en esta relación y su entramado, tenemos como en los paneles del tríptico; el paraíso (de la relación idílica) o el jardín del Edén, a la izquierda. En el panel central, el jardín de las delicias; la lujuria (la pasión) y a la derecha el Infierno (las peleas, las rupturas de esta relación). Relacionarse así para mí es como pasearse de un panel a otro, cada vez más rápido, cada vez doliendo más, cada vez más muerto... Vuelvo a pedir perdón por la frikada, pero tenía que contarlo.

¿Intenso verdad? Perdonádme el vulgarismo, pero una relación así es una montaña rusa de puta madre. Es una aventura trepidante, si no lo has experimentado llorado, sufrido, disfrutado con la pasión que existe en una relación así... Tal vez no puedas entenderlo. Nunca sabes qué va a pasar hoy porque nunca sabes, en la ruleta de su drogadicción, qué toca hoy: ¿el depresivo, el eufórico, el apasionado, el agresivo, el tierno...?
La química entre la mujer que ama demasiado y un adicto es hiperbólica. Se atraen el uno al otro como imán y hierro. Absolutamente todos los aspectos de la relación descansan en los extremos; lo bueno es lo mejor del mundo: euforia, risas, orquesta, flores, confeti, sol. Y lo malo es lo peor; drama, tragedia, vacío, dragones, abismos, frío de muerte...

La mujer que ama demasiado busca intensidad y una relación así ofrece un sinfín de posibilidades en cuanto a emociones intensas, viscerales y pasionales. El sexo es apoteósico (básicamente porque en estas relaciones manda la pasión enfermiza), los momentos de intimidad parejil son tan tiernos que te conmueven hasta el llanto. Cada momento juntos es una divertida y nueva aventura, digo aventura porque una relación así tiene poco realismo y mucho de romanticismo exacerbado- o más bien parnasiano diría yo. Creáis un universo para los dos que nadie más entiende y dónde nadie más pueda entrar a opinar ni participar. Lo vuestro es tan especial que nadie podría entenderlo, estáis aislados el uno en el otro y empezáis a invadir cada uno los vacíos existenciales del otro. Claro, por tu parte; él te acompaña siempre (la mujer que ama demasiado no quiere, puede, ni sabe estar sola) y él por la suya; tiene asegurado poder seguir bebiendo o drogándose de forma cómoda. Es decir, con una compañera al lado que le ayude si bebe demasiado o si se pone demasiado -(mal).

Me va a resultar muy difícil intentar que empaticéis porque hay que vivirlo para saber qué es, pero intentaré explicarme con adejtivos. Es una relación devoradora, placentera y dolorosa, es una guerra entre el querer y el deber, un debate interno diario entre cabeza y corazón, te posee, te atrae, te eleva a 3 metros sobre el cielo en los orgasmos y te entierra a 3 metros bajo tierra en las broncas, te consume, no puedes pensar en nada más, te engancha, te obsesiona, te da súper-poderes y te los quita...
Si discutes y él te deja en un acto temperamental en que la droga o el alcohol le gobiernan la cabeza -(o por cualquier motivo que le brote de su masculinidad ya que estos hombres son de todo, menos coherentes)- llega el mono y no me refiero a Chita. Empiezan para ti: la ansiedad, ataques de nervios, los temblores, no poder comer, sufrir al máximo, llorar, gritar, volverte loca, las pesadillas, no poder dormir, caída libre... Sólo lo necesitas a él. -Sólo una copa más, sólo una raya más... ¿no es cierto que se parece muchísimo lo que experimenta la mujer que ama demasiado con lo que experimenta su novio adicto? 

    Pero él vuelve y todo el descenso al infierno de Dante que has vivido en su ausencia se esfuma, y se escucha la primavera de Vivaldi en tu corazón, una vez más... Tu amado amor siempre encuentra el camino de vuelta a ti porque tú eres su camino-te dice-. Porque él te quiere y te necesita y porque por ti va a dejarlo todo, eso te dice, te jura, te promete. “No necesito más drogas que tú” -dirá en un alarde de romanticismo urbano actual recién importado de Gandía Shore. “Perdóname por lo del otro día, estaba borracho, iba fumado... Sabes que te quiero, no puedo vivir sin ti”. “Nunca lo he intentado pero contigo podré dejarlo, tú me das fuerza, necesito que tú creas en mí como haces siempre, eres la única que lo hace”. “Voy a cambiar por ti porque tú me haces mejor, sin ti estoy perdido”.
¿Qué pasada, eh? -pasada rima con putada y creerle con pringada, de nada -. Lo va a dejar todo por ti, no más alcohol, no más tragaperras, no más deudas, no más drogas... Tu príncipe (de las tinieblas) quiere curarse por ti y será por fin el hombre que tú viste en él, el que tú proyectaste. Tu soberbia y orgullo se están inflando y elevando del suelo como el globo aerostático de Julio Verne y se van al Caribe de luna de miel...
A los dos días como mucho no puede más y vuelve a drogarse o a beber. Tú te odias, piensas que te mereces todo lo que él te hace pasar porque él lo ha intentado y tú podrías ser más comprensiva, mejor psicóloga, mejor rehabilitadora... Sientes su fracaso como tu fracaso porque en última instancia que él se mantenga limpio lo sientes como un mérito propio... Para él siempre será culpa tuya desde su punto de vista patológico y tranquila, que por fuerte que seas, te lo hará creer.
Te odia y se odia, te grita te humilla, te hace llorar, te echa de su casa por vez número 877472872... Pero tranquila, no es definitivo, volverá a por ti como siempre. Cuando esté relajado porque ha tomado lo que necesita vendrá a por ti y te rescatará de tu descenso al infierno y volverá la primavera de Vivaldi... Sí, esta vez es la buena, esta vez él lo dejará todo de verdad y estaremos bien, “no tengo que cabrearle y estaremos bien”, “tengo que esforzarme más y apoyarle mejor y lo conseguiré, conseguiré que él lo deje”.
Puedes pasar así meses, años, tu juventud... Si quieres toda tu vida. ¿Quieres pasar así toda tu vida? -No, pero tampoco puedo dejarle, sólo quiero que él deje de beber de jugar y de drogarse, todo lo demás está bien entre nosotros. No puedo perderle, no puedo dejarle, le quiero, le necesito.

Soy adicta a mi novio adicto”.
   La drogas duras como lo es un hombre así enganchan. Igual que una droga o el alcohol, en muchos casos, las relaciones así te aíslan de tus seres queridos. Te apartan de tu familia porque tú eras feliz aislada en vuestro universo, te has apartado de tus amigos porque no entendían ni respetaban vuestra relación. Esperaban que fueras más resolutiva, que hicieras valer tu inteligencia para no dejarte atrapar de tamaña forma y lo peor es que tú sabes todo eso, o al menos lo estás empezando a intuir... Te has defraudado a ti y a todos los que te quieren... Pero desechas muy pronto esta idea, quieres a tu novio adicto y vas a por otra dosis de vosotros, lo superaréis juntos. Superaréis todo esto juntos porque os queréis y no hay nada más fuerte que eso o eso te repites porque necesitas creer en ello y porque crees más en vuestra historia que en ti misma. Vuestra historia te ha engullido, te ha devastado como persona. Es más grande y más fuerte que tú porque tú te sientes muy débil, sólo tienes fuerzas para seguir con él y ayudarle con sus problemas...

Próximamente, cómo huir del jardín de las delicias y rehabilitarse.

viernes, 19 de octubre de 2012

La fiera de mi niña: realidad y expectativa.

      Siguiendo con lo escrito ayer, he transcrito dos fragmentos de “la fiera de mi niña” (Cary Grant y Katharine Hepburn) para argumentar mediante los mismos por qué esgrimo que manipulamos sutilmente, que interpretamos a nuestro favor lo que el otro nos comunica y cómo victimizamos con el fin -otra vez- de manipular. -(Cuando pluralizo al escribir lo hago como recurso literario, no estoy acusando a nadie ni diciendo que todo el mundo sea igual, es una forma de expresarme).

      Aclarado esto último, tal y como escribí en el post de ayer esta película data de 1938 pero he observado formas de comunicación y relación en pareja que creo, siguen latentes hoy día.

He dividido el diálogo en dos partes: por un lado la realidad; que si bien es un diálogo cinematógrafico hay muchas frases hechas que utiliza Susan con las que me he identificado hasta un pasado no muy lejano. He puesto en “negrita” las frases de Susan que me parecen propias de victimizar y manipular, dos conductas arquetípicas en “la mujer que ama demasiado”.
Las frases subrayadas son lo que me parece el mensaje claro y conciso que David le quiere transmitir a Susan y que ésta no quiere escuchar, ni aceptar, ni respetar. A su vez, la reacción de Susan, me parece absolutamente extrapolable a nuestros días.
         La parte de realidad me parece una “coreografía” que se sucede durante todo el diálogo (comparable a lo que ocurre con las relaciones destructivas). La coreografía de Susan consiste en buscar una respuesta emocional de David “soy tu esclava” le dice a título de broma, al no tenerla, busca una respuesta sexual. "No estaría bien volver a casa y echarnos a dormir" (cada uno en su casa o cada uno en su cama). Siempre es más fácil obtener una respuesta sexual en un hombre que la emocional, utilizar el sexo para que el otro haga lo que yo quiero es manipular. Y en última instancia, fracasado el ofrecimiento emocional y sexual, victimiza con la incendiaria y provocativa frase de “con todo lo que he hecho por ti”. Entonces volvemos al principio, como en un baile repetimos los pasos. Buscamos la respuesta emocional dando pena al otro “sé cuando estoy de más, no te preocupes por mí”, “no me quieres” … “ya veo que todo lo que hago no sirve de nada”...
        Finalmente, consigue Susan manipularlo, consigue que él “quiera” que ella se vaya con él. Él se pasa toda la película rechazándola, diciéndole que ama a otra mujer y que se va a casar con ella. Pero Susan es muy tenaz, lo ama y hará lo que sea para conseguirlo. (Recuerdo que para la mujer que ama demasiado, luchar por el hombre que ama, -para conseguirlo- ,es tan natural como respirar. Lo hace de forma inconsciente, luchar por conseguirlo no es una opción o un capricho, es una necesidad vital para luchar contra su mayor temor: estar sola).

REALIDAD:
-Diga mi señor soy vuestra esclava Susan.
-Susan cállate, oye así no iremos a ninguna parte. Debes de estar muy cansada sugiero que volvamos a casa.
-¡Oh! No podemos hacer eso ahora, hay una inocente fiera suelta por ahí, no estaría bien que volviéramos a casa y nos echáramos a dormir, no sería justo.
-No me has entendido bien, quiero que tú vuelvas a casa.
-¿Qué vuelva yo?¿De veras quieres que yo vuelva a casa? ¿Significa eso que no quieres que te ayude?
-No.
-Con lo que nos hemos divertido...
-Sí.
-¿Lo deseas después de todo lo que yo he hecho por ti?
-Sí, eso deseo.
-Está bien, sé perfectamente cuando estoy de más y no te preocupes por mí, sé cuidar de mí misma.
(Caída estrepitosa, llanto melodramático)
-¡Dios mío! Susan, ¿te has hecho daño?¡Oh! Pobrecita...
-No, no me he hecho daño, no se trata de eso...Pero estoy muy triste David.-Sollozos-. Porque ya no me quieres.
-Sí, sí te quiero.
-Has intentado librarte de mí. No me quieres estoy segura.
-Tienes la cara manchada, no llores...
-Sólo eres cariñoso conmigo por todo lo que he hecho por ti y eso no lo aguanto.
-Deja de llorar Susan te lo ruego.
-Todo lo que hago es con la mejor intención pero ya veo que no sirve de nada.
-Sirve, ya lo creo que sirve...
-David, déjame ir contigo.
-Bien, de acuerdo Susan ven conmigo.
-¿Estás seguro que lo deseas? ¿Lo dices de veras?
-Sí.
-No te preocupes de mi persona y además si puedo hacer algo por ayudarte me lo dices y lo haré encantada.
-Pero no hagas nada hasta que yo te lo diga ¿eh?

-David ¿por qué subiste aquí al llegar yo?
-Porque te tengo miedo, por eso.
-No me tengas miedo, todo se arreglará.
-Cada vez que dices eso ocurre algo malo.

      Por otro lado, a la otra parte de diálogo la he titulado: la expectativa. La expectativa está tan interiorizada en la mujer que “ama demasiado” como su sistema sanguíneo. Ella no es consciente, en la mayoría de los casos, de que casi todo lo que hay de positivo en su relación destructiva de pareja es pura y simple expectativa, idealización y proyección en el otro de sus deseos más profundos e insatisfechos.
Esta parte del diálogo muestra el Gran Premio Final que espera obtener ella con su completa dedicación. “Si lo entrego todo sin medida, el otro me amará para siempre”. Ella se cree que con todo lo que hace, dice y entrega, el otro despertará enamorado para siempre. No sólo lo cree, el sentimiento más profundo e inaceptable para “la mujer que ama demasiado” y no se ha “curado” de esta patología es que él se lo debe. Empaticemos un poco. Susan, le ha buscado, le ha perseguido, amado, cuidado, lo ha dado todo, lo ama con locura, pasión y devoción y a cambio sólo le pide que la quiera. Sólo le pide eso y siente que él se lo debe por todo lo que ella ha hecho.
También lo necesita -(aunque ella no sea consciente o no lo diga en voz alta) -porque darlo TODO vacía el corazón de manera muy dolorosa. Si alguna se siente identificada conmigo, ya sabe cuánto duele...


EXPECTATIVA:
[…]
-Todo el mundo se pondrá muy contento.
-¿Y tú no lo estás? Demasiado tarde ¿no? Lo he estropeado todo...
-Oh, no.
-Sí lo sé y no trato de disculparme. David quisiera que entendieras lo que ha ocurrido; todo lo que he hecho ha sido para tenerte más cerca de mí, te aseguro que no había otra razón. Créeme, lo siento.
-Debería darte las gracias.
-¿Las gracias? ¿por qué?
-Sí. Bueno, acabo de descubrir que hoy ha sido el día más feliz de mi vida.
-¿Lo dices en serio?
-Nunca lo he pasado mejor.
-(Risa entusiasta) Pero si has estado conmigo David.
-Precisamente por eso.
-¿De veras lo has pasado muy bien?
-Con toda seguridad.
-¡Esto es maravilloso! ¿Y sabes lo que significa? Significa que me amas un poquito.
-No, te amo mucho.
-¿De veras?
-Sí claro que te amo sí.
-¡Oh! Eso es maravilloso porque yo también te amo.
-Deja de balancearte.
-No me balanceo. Susan para ¡te vas a caer! Mi brontosaurus, llevo 4 años trabajando en él. Cuidado, mucho cuidado no te sueltes, enseguida te subo.
-¡Oh David! Mira lo que he hecho, -brontosaurus arruinado en el suelo-¿podrás perdonarme? ¿Todavía me amas?
-¡Oh Susan!
(Abrazo final).

        Esta última parte, la expectativa, es una entelequia. -1En la filosofía de Aristóteles, fin u objetivo de una actividad que la completa y la perfecciona. 2.Cosa irreal-. Cualquiera de estas dos acepciones me sirve. Nada de la parte del diálogo llamada “la expectativa” va a suceder. Las relaciones destructivas entre mujeres que aman demasiado y el perfil de hombres con los que forma pareja está absolutamente abocada al fracaso. PERO SE PUEDE SALIR ADELANTE.


Me queda pendiente, no lo he olvidado ¿Por qué repetimos perfiles de hombres? ¿somos conscientes de ello? ¿por qué la mayoría de relaciones que tenemos acaban igual o de forma muy similar?


domingo, 16 de septiembre de 2012

Cuando él te pone (los cuernos x2) A3MSC

          Dean le pidió perdón, le lloró un poco mostrándose muy arrepentido. Dijo que sólo fue un desliz, que no había sentido nada por Mara y que sólo pensaba en ella... Poco más hubo, como poco más hizo falta, Pier quería creerle y le creyó, al fin y al cabo estaba tan enamorada como obsesionada con él, la convenció para volver y volvieron.-Es decir, dijo sí a todas la preguntas con las que cerré el post de ayer, perdonó y luchó.
A Pier por su parte este proceso se le hizo más llevadero por el apoyo incondicional de Flora y sobretodo de Fauna que le dejó claro lo enamorado que estaba Dean de ella porque habían hablado de este tema y que él haría lo posible por estar bien.
La reconciliacipón de Dean y Pier fue como la llegada de la primavera; igual de esperada, de cálida y de intensa. Sólo cuando se ha tenido una relación así se comprende realmente lo emocionante que resulta y “la subida en montaña rusa” que comporta la reconciliación.
Pero con la rápidez del relámpago que sigue al trueno, Dean pareció estar encaprichándose de otra mujer. Aquí la gran bajada en montaña rusa, estaba flirteando con Fauna ante los tristes ojos de Pier. Ésta última con el corazón muy cansado no podía creerlo, esto sí que era un duro golpe. Pensó que por mucho que le doliera Dean la dejaría para tener algo con Fauna y que por supuesto, Fauna, siendo la mejor amiga de Pier rehusaría tal proposición. Realmente más o menos así fue Pier tuvo una humillante conversación con Fauna en la cuál dijo en voz alta “mi novio se está enamorando de ti ¿qué vas a hacer?”.-Cuenta la leyenda que Pier se avinagró diez años de golpe y envejeció 5 en ese instante-. Para sosiego de Pier y su locura, Fauna le dijo que la amaba como a una hermana desde niñas y que nunca jamás de los jamases tendría algo con Dean porque no sentía nada y porque ella era una hermana. También le dejó en claro que Dean estaba empezando a ser muy persuasivo y a buscarla a espaldas de Pier.
Pier tomó una de las decisiones más difíciles de su vida – y no me refiero a cortar el cable rojo o el azul de una bomba cuando quedan 5 segundos. Era una adolescente, así que era una decisión difícil terminar con un primer amor que era todo su mundo. Pier explicó a Dean los motivos de la ruptura, Dean le dio la culpa a ella de los sentimientos que sentía por Fauna :
-“Debido a tus celos yo he tenido que pasar más tiempo con ella, si tú no me hubieras preguntado qué me pasaba con Fauna yo jamás me lo hubiera preguntado, tú me la has metido en la cabeza...”- no hace falta que explique el hecho de que Pier se creyó tal patraña y además de muy triste también se sintió culpable...

Sólo faltaban 4 días para Navidad cuando rompieron. Por supuesto Pier se pasaba los días muy triste, llorando siempre, sin ganas de nada, destruida... Suerte que Fauna y el resto, la apoyaban.
En lo que tarda en tomarse una fotografía, 6 días después de la ruptura. Flora fue a casa de Fauna junto con otro amigo, la moto de Dean estaba allí... La fotografía que vieron fue que Fauna y Dean se habían acostado.

Todos los allí presentes juraron guardar silencio, Fauna les obligó a hacerlo, podría haberlos amenazado con desterrarlos de la ciudad dando así un toque medieval a la historia. La amenaza era más infantil y acorde con el relato; si le decían algo a Pier ninguno seguiría siendo amigo de Fauna. Ésta última consideraba que era mejor guardar el secreto.

         Tan retorcidamente como una espiral, empezó a comportarse Fauna. Cada día llamaba a Pier preocupándose por su gran pérdida de peso, por el hecho de que no dormía, no salía, de que llorara tanto... Fauna se preocupaba por Pier y de paso, como quién juega al frontón, le rebotaba si Pier tenía alguna noticia de Dean.
Un mes más tarde Flora sacó a Pier de casa para ir a tomar algo con el resto de amigos. Ante la insistencia e interrogatorio de Pier, Flora se derrumbó y confesó el secreto.
Cuando Pier supo que Dean y Fauna se habían besado empezaron los sudores fríos y los temblores, cuando supo, en esa misma conversación, que se habían acostado se desmayó, literalmente.

Entiendo que debido al desmayo narrado pongáis los ojos en blanco, tal vez es penoso. Pero os invito a empatizar e imaginar lo que se siente perdiendo a tu primer amor, tu mejor amiga de toda la vida y al resto de tus amigos que te han engañado y traicionado ocultándote información privilegiada en un mismo instante. Cuando eres adolescente y te pasa esto, pasas de estar A3MSC a 3 metros bajo tierra, todo se magnifica porque sientes que has perdido una parte muy importante de tu vida, absolutamente irrecuperable...

Para Dean estos cuernos no eran computables, eran lo que yo llamo “cuernos dentro de la legalidad”. Hacía seis días que Pier había dejado a Dean así que él legalmente podía hacer lo que le viniera en gana. El asunto de lo ético o poco ético de su actuación se lo pasó por la misma bolsa escrotal por la que había pasado Fauna. El asunto de haber estropeado una amistad de dos amigas de la infancia carecía de importancia porque ya lo habían dejado. Él, en seis días estaba locamente enamorado de Fauna y Pier estaba siendo una perfecta egoísta -según Dean...
         Para satisfacer a este tipo de hombres, cuando se van con otra lo mejor es poner buena cara y decir, tienes razón no sé en qué debía de estar pensando para que todo esto que has hecho me duela y me parezca mal, ¿cervecita y masaje?

           Sarcasmos a parte, Fauna pidió perdón a Pier inmediatamente que la segunda se puso en contacto con Fauna para decirle que lo sabía todo. Fauna había incluso preparado una carta para Pier y dársela en persona.- muy teenager ¿no? Parece un momento sacado de alguna serie de disney chanel.
Todo el grupo quería que Pier perdonara a Fauna por esta falta pero Pier no quería ver a Fauna -creo que es normal que no quisiera verla, pero nadie la entendía-. Todo el grupo fue dejando de lado a Pier por no querer ver a Fauna y Pier se quedó sola con su pena y su locura.

Termino esta parte de la historia volviendo a preguntarme sobre la misma:
¿en el amor y en la guerra todo vale?
¿Vale la pena perdonar porque nunca nadie te ha hecho -ni te hará- sentir así?
¿Es perdonable una infidelidad cuando el otro es lo que más quieres en el mundo y crees que lo vuestro vale la pena?
¿El amor es algo por lo que luchar física o emocionalmente?


Mañana las respuestas. Tal vez, con lo narrado hoy, las respuestas no coincidan con las que habríais dado ayer.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Quedar con un ex

  Un parque de atracciones de ínfima seguridad

            Centrarse en uno mismo es bastante más difícil de lo que puede parecer. A veces pasa que llevas mucho tiempo centrado en ti mismo y estás tan aburrido que iniciarías una partida de Jumanji.
           Si añadimos exámenes, la reaparición estelar de un ex y que tus ánimos vuelan a ras de suelo tenemos el perfecto combinado explosivo para que pase cualquier cosa y como si fuera una bomba, no sabes qué efectos exactos va a tener.
          
                 Si no has acabado bien y esto es bastante difícil, sino imposible; vives en una eterna carrera con tus ex. Esta carrera consiste en competir sobre quién acaba peor, es bastante destructivo el hecho de que te reconforte que alguien acabe peor que tú, pero la venganza lo es.
               Entonces la hidra de Lerna sobre la que ya escribí te ha vencido y quedas... Ya ha pasado mucho tiempo-(Tolkien lo dataría en la primera Edad de los Hombres o tal vez en el nacimiento de los Ilúvatar)- han pasado muchos años desde que todo acabó mal.
                Con toda esta leche fermentada emocional, quedar con un ex, -(que aún te importa, claro)- es una montaña rusa.
              Cuando vas al parque de atracciones tienes pensado ir para pasártelo bien, para pasártelo tan bien como tú te imaginas. En el mundo real esto se llaman expectativas y son muy traicioneras , peligrosas y una muy mala compañía cuando estás haciendo equilibrios y malabares con tus emociones.
             Mi atracción preferida siempre han sido las montañas rusas; me divierten, me hacen gritar... Es una descarga de adrenalina brutal, es una situación de peligro no controlable que la mayoría de las veces me deja con muy buena sensación. El corazón me late muy fuerte y eso me hace sentir viva, sino me he mareado o no se me ha revuelto el estómago quiero más viajes en la montaña rusa.
             La magia es -(y no me refiero a Hogwarts)- el no saber qué voy a sentir en ese viaje en montaña rusa. Tal vez he viajado muchas veces en montañas rusas distintas y en distintos países. Cada una con un trayecto y velocidad diferente, pero cada viaje es como si fuera nuevo porque no sé qué nuevas sensaciones va a despertar en mí algo ya conocido.
             Para mí la magia,- por seguir con el ejemplo-, de tener un gran amor es esa. Hay grandes amores que son un trayecto recorrido muchas veces, pero que te dan esa sal y pimienta en tu vida que a veces nos hace falta. Algo que veo, -pero no sé ponerle remedio aún-, es que si nos falta, es porque no sabemos dárnoslo nosotros mismos. Proyectamos en el otro -(en este caso un ex)- ese aliciente de vida que necesitamos.
            Si tienes que estudiar y además tienes exámenes o simplemente quieres protegerte porque tienes alguna cardiopatía en sentido literal o figurado; no debes ir al parque de atracciones, ni mucho menos debes montar en la montaña rusa. Aún así, sabiéndolo, lo haces y vas por soberbia. Vas al parque de atracciones relatando en tu cabeza que él te ha dado una invitación, que lo pasarás bien, que será divertido, que no te va costar nada y por último el clásico ¿tienes algo mejor que hacer? ¿estudiar? Por favor, vida sólo hay una...
            
             La cosa es que vas al parque de atracciones con un ex y os subís al carrito para dos de la montaña rusa. Tú, por confiada, te quitas uno de los cinturones de seguridad; -ya has ido en montaña rusa, la seguridad es de novatos y cobardicas- y también lo haces para dar más emoción al trayecto. Os reís mucho, es todo muy divertido, vuelves atrás en el tiempo en plena subida, el viento sopla muy fuerte aumentáis la velocidad...

Tú:
-¿Qué quieres de mí? Necesito saberlo.-Disparas salsa de soja con una pistola de agua a su ropa, (para que no quede violento y todo sea más divertido).

Él:
-No te entiendo, ¡qué bien me lo estoy pasando contigo!

Empiezas a preguntarte por qué demonios llueven serpentinas y confeti ¿de dónde salen? Pero bueno es bonito, aunque la verdad parece que estás en un puñetero anuncio de compresas de onírico que lo ves todo...

-¿Qué pasó con nosotros? ¿lo has pensado alguna vez? -ya estás divirtiéndole otra vez haciendo malabares con pelotas de colores, pero es que no quieres ofender sólo una respuesta del color que sea.

Él:
-Pasó el tiempo y lo he pensado muchas veces...- él sólo tiene un matasuegras y lo sopla patéticamente, al principio sonaba muy bien, luego fue como si se quedara afónico.

Tú:
-¿Qué quieres de mí? No es un reproche pero me hiciste mucho daño, nunca sabrás cuanto, jamás podrás imaginarlo...-Ya no eres dueña de tus manos, con una mano haces malabares con pelotas de colores. Esas pelotas contienen años vividos juntos y emociones. Con la otra mano disparas salsa de soja que te regaló un tal Cupido en un bar, en teoría esa pistola funciona, las manchas de amor son muy difíciles de borrar, difícil no es sinónimo de imposible por desgracia.

Él:
-Quiero verte, no quiero perderte...Quiero seguir quedando contigo, sabiendo de ti...-él se ha cansado del matasuegras, empieza la mirada triste y esa vieja melodía que tocaba con la armónica.

Tú:
-Tienes una novia ¿te va bien con ella? -te sientes un poco mareada, empiezas a preguntarte cuanto dura este trayecto en montaña rusa.

Él:
-Sí, ¡mira! Está justo ahí abajo esperándome, te invité a venir hoy porque ella estaba ocupada en las jaulas de loros. Está enseñando al resto de loros y cotorras a montar en un mini-monociclo para la función del parque, es un puesto muy importante. -Él sigue tocando la armónica, dibuja una mueca que quería ser una sonrisa.

Tú:
-¡Ah! Es que me lo preguntaba por tu insistencia...-Se te ha soltado otro de los cinturones de seguridad, pero aún estás sujeta. Te sientes muy mareada, tu estómago lleno de mariposas está lleno de gusanos de seda. Piensas demandar al tipo que te vendió las mariposas, te dijo que no se convertirían en gusanos.
Después la montaña rusa empieza a darte miedo, las pelotitas de colores con las que hacías malabares con una sola mano te rebotan una a una en la cabeza, te dejan aturdida, se han caído al suelo, las has perdido. Pero piensas que tal vez puedas volver a encontrarlas como siempre.
Aún te queda tu pistola de agua que dispara soja, disparas a bocajarro, se ha roto el tambor y todo el líquido que quedaba se derrama sobre tu cara y tu cuerpo...
       
          Fin del trayecto. Se ha parado el carrito. Él está eufórico, tú tienes muy mal cuerpo estás mareada, tienes ganas de vomitar. Sólo querías pasarlo bien un rato en la montaña rusa y ahora te encuentras mal. ¡Qué fastidio!

Él:
-Lo he pasado bien, me ha gustado este parque de atracciones aún no había ido.-Toca la armónica más fuerte.-Cuando vuelva a tener invitaciones te aviso... ¿Qué tienes en el labio? Estás sangrando, ¿te has dado un golpe?

Tú:
-Estoy bien. -Y el Oscar a la mejor actriz de escenas peligrosas es para...

Él:
-Mejor porque ahora no tenía tiempo de ir a la enfermería, bueno me voy a la jaula de loros que llego tarde.

         Básicamente esta es la montaña rusa en que te subes cuando quedas con un ex, lo bueno es que con los años te quedas menos tiempo buscando pelotitas de colores de recuerdos y emociones del pasado. Al principio, cuando te quedas sola buscando lo que has perdido en el parque de atracciones tienes miedo porque está muy oscuro y todo el mundo se ha ido, pero luego con los años ya no tienes tanto miedo. También estás más acostumbrado a la salsa de soja de la pistola de Cupido el del bar ya ni percibes el olor, es algo que llevas contigo. Ese borracho cree que puede hacer que alguien se enamore de otro alguien con sus pistolitas de agua que contienen soja; sólo funciona una entre diez mil, pero el tipo las vende muy bien.

          El caso es que que te vas herida y/o sangrando a casa. Pero la responsabilidad es tuya, tú elegiste ir al parque de atracciones y montar en la montaña rusa por aburrimiento, por necesidad de emociones. Sólo tú eres culpable y no hay nada que fastidie más a un incauto que no poder culpar a nadie.

         Con los años me están gustando menos estas “montañas rusas” y las heridas y golpes que me hago en ellas. Cada vez curan peor. Si podéis no vayáis, no es muy seguro.
Tampoco preguntéis hoy en qué invertir el tiempo de ocio porque me estoy curando de las heridas sangrantes y los golpes que me dí en el carrito. Tengo un ejército de Oompa-lompas bailando en mi cabeza, espero que se vayan pronto.
       Por último, decid a mi secretaria que no acepte invitaciones para parques de atracciones en una larga temporada. También espero no aceptarlas yo o dejar de delirar... Será por los golpes que me dí en la cabeza.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Estar sola ¿por qué sí estarlo?


           “Yo es que no sé estar sola”. Es una frase que alguna vez, -si queremos reconocerlo-, la mayoría hemos dicho o pensado en algún momento.
Esta misma frase ha sido patente de corso para embarcarnos en una relación cuyo barco soporte era el Titanic, absolutamente abocada al hundimiento.
También lo ha servido para hacernos daño hasta lugares desconocidos y muy oscuros de nosotras mismas dónde hemos ido a destruirnos, sabiéndolo o no.
             En el nombre de “yo no sé estar sola”, nuestro orgullo de mujer soberbia que decía; “yo esto no lo consiento ni lo perdono en la vida”, ha perdonado y consentido esas cosas y muchas veces, - demasiadas-, las siguientes peores que han venido. Todo ello con el firme propósito de no estar solas de ningún modo y llamando “amor” a lo que muchas veces es una -(mala)- compañía.

            Hoy en día es fácil y común no comprometerse, esto no es una crítica social personal, sólo una descripción y voy a generalizar que es fácil. En general y no siempre, muchos hombres y mujeres de todas las edades buscan al amante McDonald's: rápido de conseguir, rico y saciante. Y siguiendo con la metáfora de la comida rápida si puede ser caliente y es invierno, mejor que mejor.
Esto puede ser una opción de vida o de una época de vida y como tal muy respetable.
          No obstante, no deja de sorprenderme en algunos casos que aún escogiendo esta forma de vida tan liberal como aceptable, se pretenda hallar en un McDonald's la calidad de un restaurante de 5 tenedores. Me explicaré mejor, del mismo modo que un BigMac no es un solomillo de ternera, una noche o rato divertido con alguien no es garantía de continuidad. Igual que puede tocarnos la lotería alguna vez en la vida, puede pasar que sí surja una historia duradera de ahí, pero no es lo habitual. Por lo tanto, si eres de las que se cuelgan y no quieres hacerte daño esta práctica no es recomendable porque después cuando llamas tú, te cuelgan.
              No estoy haciendo un llamamiento a la abstinencia, ni a que ninguna interne en un convento y se dedique al canto gospel como sister Act -(Dios me libre; humor, jajaja)-, sólo estoy diciendo que si pretendes una posterior llamada, una invitación a cenar, o un cine, no es recomendable empezar por “un McDonald's” ya que, si bien la suerte puede acompañarnos, no es lo habitual.

Muchas mujeres desde que tienen a su primera pareja con 14 o 15 años ya no están solas nunca más. Van enlazando una relación con otra, un clavo que saca a otro clavo dicen o hasta que ya no te caben más clavos en el cuerpo y cuando te los quitas tienes unas cicatrices que ridiculizan a las de Freddie Krugger.

          La idea es ¿por qué superar lenta y dolorasamente algo que puedo superar con alguien a mi lado? ¿por qué no distraerme -(de mi dolor o de mí misma)-con otro?
         Estar sola es más o menos difícil según los ojos que lo miren porque hay personas que no saben qué hacer con su vida estando solas. Esto no es una crítica es algo muy comprensible porque a las mujeres, desde que nacimos nos han enseñado a amar cuidar y proteger a otro.
          La lección en negativo de esta enseñanza altruista de cuidar, amar y proteger a los demás es ¿quién nos enseña a amarnos, cuidarnos y protegernos a nosotras mismas? Espero que muchas hayáis tenido la suerte de que os hayan enseñado. Pero de verdad hay muchas personas que no saben y sobretodo mujeres.

          Enseguida que empezamos con alguien y de ahí “la importancia del principio” nos dedicamos a hacer en tiempo récord una carrera y dos masters acerca de esa persona, su vida, sus gustos, sus necesidades, sus carencias... Por supuesto nos licenciamos con honores ya que nos esforzamos muchísimo en ser la pareja perfecta, lo malo es si en ese camino a la perfección te olvidas de ti.
Si eres de las que no sabe estar sola y te olvidas de ti cuando aparece un presunto príncipe, estás vendida. Y muy probablemente, te acabes convirtiendo en presa fácil del Don Juan de turno o del cachorrillo abandonado.
             Por un lado, puedes ser presa de don Juan para intentar cambiarle, para demostrarle que tú eres su doña Inés y que él te quiere como al principio pero ahora le ocurre algo temporal y tú te esforzarás por sacar lo vuestro adelante y a él -te sacarás las dos carreras y el máster, como si no duermes en un mes pero don Juan es el tuyo para siempre ...
Puede que pretendas hacer de Don Juan un novio tipo Ikea, es decir, te gustan muchas cosas de él así sueltas; en plan materia prima o materiales embalados de Ikea y con tu gran amor, él se dará cuenta de que hay cosas que es mejor que no las haga, es mejor que no las haga por él, ¿eh?,-te dices- no por mí yo lo amo como sea... -en realidad no lo amas como sea si pretendes cambiarle en aspectos de su personalidad o en otras características definidoras. Por ejemplo que sea posesivo o celoso, que no sea afectivo, que no quiera estudiar, que tenga un trabajo no cualificado...
Si ya lo conociste así y te enamoró así, no pretendas cambiarle, no depende de ti por mucho que duela y por todo el esfuerzo que tú hagas, si él no quiere se quedará como está. Si compraste materiales de estantería MAMMÜT no pretendas hacerte una librería STANSKÏA.Y ahora que nos reímos, incluyo dos cosas que si os han pasado no hacen gracia y es tener un novio adicto a las drogas o al alcohol, -ya escribiré sobre el tema. Pero tampoco podéis cambiarle igual que la la balda de estantería no da para ser un armario.
           
          Por otro lado, puedes ser víctima del cachorro abandonado, máxime si tienes especial tendencia a olvidarte de ti y en menor medida a no saber estar sola. Digo esto porque un cachorro abandonado requiere muchas atenciones y cuidados, tiene hambre, frío, está solo en el mundo y necesita cariño...
Si bien a tu novio cachorro no hay que sacarle a pasear a un parque mínimo tres veces al día ni tirarle pelotas o frisbys para que se divierta, un hombre así entraña mucha responsabilidad. Depende absolutamente de ti para todo. Te necesita y si sabes cuidar más de otro que de ti misma, te involucras en sus necesidades y te diluyes como el cola-cao en la leche. Sólo piensas en sus problemas y sus necesidades, los tuyos pueden esperar porque él te necesita y sólo tú puedes solucionar lo que le pasa.
La cosa es que la vida no espera por nadie y si te dedicas a vivirla por y para él no hay traslador -(máquina que te devuleve atrás en el tiempo)- modus película de Harry Potter que pueda devolverte el tiempo de vida que inviertes en él.

            En conclusión, si te quieres, si piensas en ti, te ocupas de ti, te preocupas por tus cosas, no te dejas a ti mismas y tus inquietudes en un cajón y sobretodo sabes estar sola. Tienes muchas menos papeletas en la rifa del amor para que te toque un cachorro abandonado o un Don Juan.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Me he encontrado un cachorrillo abandonado y quiero quedármelo.

Ayer hablé de “Don Juan” y hoy me apetece describiros desde mi laboratorio al “cachorrillo abandonado”- (éste es uno de mis favoritos, para mi desgracia).

Fase1: El encuentro y la venta

Encuentro. no suele ser muy agraciado físicamente pero es un hombre: bueno, dulce, cariñoso, inteligente, divertido, buen conversador, maduro -(lo parece)-, ingenioso, respetuoso, educado, generoso, amable y comprensivo. Por todo ésto, causa una magnífica impresión y además es tierno y tímido, el típico “paradito”.
Normalmente se va convirtiendo en tu amigo. Puede ser un clásico “amigo de amigo” y por eso os veis muy a menudo, casi a diario. Y aunque sea en grupo, - y él un chico tímido con las mujeres-, tenéis vuestros momentos de contaros intimidades y confidencias y os convertís en “amigos íntimos”.
Sus consignas: “me encanta hablar contigo”, “te cuento esto a ti porque me cuesta mucho hablar con chicas”, “soy muy reservado con mis sentimientos y me cuesta explicar si estoy mal, pero contigo es fácil”. “Supongo que todo esto me pasa porque he tenido muy mala suerte con las mujeres”, “he tenido muy pocas novias en mi vida, no ligo nunca, es como si las mujeres no me vieran”. “Sólo he tenido una novia y me hizo sufrir mucho, me trató muy mal”, “cuando me enamoro lo doy todo y luego me dejan”. De ésto último tú captas que al pobrecito nunca le han querido y que se ha encontrado con mujeres que siempre se han aprovechado de él y su bondad. -Vamos que te dan ganas de adoptarlo ya mismo, o de ponerle un platito con dibujos de flores de pienso de Royal Canin y otro platito con agua fría; porque además de cachorrillo pequeñito y abandonado, está muerto de hambre (afectiva).
Se vende como tu amigo y te cuenta su vida en verso desde su niñez hasta hoy. Y todo lo que te cuenta "te parece bonito" como la canción de Pau Donés y tierno como el pan Bimbo. Te cuenta presuntos secretos que sólo sabes tú y no sabe ni su familia porque él rara vez habla de sus emociones con nadie. ¡Claro!, él por querer, quiere ser un tipo duro - como Clint Eastwood en gran Torino- de cara al exterior, pero en realidad no lo es y eso te despierta más la ternura Bimbo sin corteza; tu presunto amigo es todo miga y a ti te está entrando un hambre.... Además, te dice que contigo ha dejado la coraza porque le pesaba mucho y que él ve lo buena y dulce que tú eres.
Normalmente te cuenta cosas muy tristes- (frente a un buen café o cerveza)- o la mayoría de las que cuenta, lo son. Empieza a parecerte una de esas personas que “ha sufrido mucho en la vida”, un gran hombre venido a menos por sus circunstancias y que, con un golpe de suerte, -(el amor de una mujer sería su suerte)-, estaría más feliz. Piensas que su ex era una bruja por las cosas horribles que él te cuenta que ella le hizo y que él es un trozo de cielo, un caramelo de toffe relleno de dulce de leche.
En definitiva, un pobre cachorrillo aullando y llorando abandonado en la gasolinera de una estación de servicio de autovía y eso nos da mucha penita y nos lo queremos llevar a casa como sea..
A continuación, nos creamos en la mente la superproducción de Spielberg de que muchas de las “cosas malas” que le suceden son sólo por su timidez y mala suerte. -Claro, con lo mono que es, pobrecito- es que menuda novia que le tocó tener al pobre, si se hubiera enamorado de otro tipo de chica... Entonces lo miras como hombre un día, de repente, “aunque no es muy agraciado, tiene muchas cosas que ofrecer y es una pena que haya mujeres tan superficiales que no lo vean”-dijo tu cabeza. Y a él le dices en voz alta cuanto tiene que ofrecer al mundo.
A partir de aquí, él ya es tu amigo y por tanto, se ha ganado tu confianza, empiezas a reforzar su carente autoestima y su seguridad en sí mismo.

Ayudar a un amigo que lo pasa mal es lo que haría una buena amiga porque él se lo merece y ha sufrido mucho en la vida. Esta última idea tarda muy poco en convertirse en una verdad irrefutable dentro de tu mente. Él lo está pasando mal y te parece una persona débil y tú te crees Wonder-Woman a su lado, eres su rescatadora aunque no residas en Cangurolandia ni te llames Bianca y le vas a ayudar, porque tú puedes y además eres su amiga.
Si te repites que eres su amiga crees que es más creíble, no corres ningún riesgo de enamorarte porque él es un amigo y los amigos se ayudan entre sí. Además a ti no te gustan este tipo de hombres como él, sólo es un amigo, él es el necesitado y tú vas sobrada, sólo hablas de él porque le aprecias y como le tienes cariño, te da pena...

Fase 2: la compra, ¿qué compra?
no eres consciente pero hablas más de él de lo normal.
Y entonces un día, tus amigas que llevan 20 minutos aguantando la chapa de algo que, sólo a ti, te parece divertidísimo que hizo el perro de tu “presunto amigo” ayer a las 4 y 18 minutos de la madrugada; te preguntan ¿te gusta este chico? Y tú dices: “nooooo ¡qué va!, sólo me cae muy bien, pero ojalá me gustara porque es una pasada de tío yo no sé cómo le ha podido ir tan mal... ” Y sigues torrándosela a tus amigas que tienen que comerse con patatas toda la vida y milagros de este chico porque tú, misteriosamente, no dejas de hablar de él, de hecho es que te apetece hablar de él... En ese momento, para ti, que no eres consciente de lo que te está pasando con él, es como si te saltara un banner informático que dice: “AVISO está a punto de realizar una compra on-line, pulse OK o Cancelar”. Te asustas, tú no querías comprar nada, te da un vuelco el estómago porque casi has comprado algo que no sabías que estabas comprando, pero le das a cancelar y aquí no ha pasado nada.
Con algo más de tiempo, esto se repite y tu mejor amigo -(el de verdad, no el cachorrillo abandonado)- te coge aparte y te pregunta: “¿te gusta? Y dime la verdad que a mí no me engañas; llevas una hora despotricando de su ex y diciendo que ojalá hubiera venido...” Y entonces te avergüenzas, te despiertas, ves la luz, tienes una revelación como las de Santo Tomás de Aquino. Y lo admites por fin: “sí, me gusta, pero no se lo digas a nadie somos amigos y todo esto es horrible...”
Más tarde o más pronto, la CNN, la FOX y hasta las televisiones autonómicas se están haciendo eco de la noticia. Todo el mundo lo sabe, es oficial e irreversible, te gusta. Todo el mundo lo sabía en realidad, menos él que vive en otro planeta y no se da cuenta de nada y entonces más te gusta. Está claro, si no se da cuenta es porque no puede creerlo. No puede creer que alguien como tú se haya fijado en alguien como él y eso te parece precioso. -“Pobrecito, es que es un inseguro, pero yo le demostraré que por supuesto puede gustarle a alguien como yo, le demostraré que merece a alguien como yo y que su sufrimiento ha terminado”.
Resumiendo coges al cachorrillo que llora y está tembloroso y muerto de hambre y le dices: “pobrecito mi perrito, ¿te han pegado? ¿te han abandonado? ven con mami yo te cuidaré y te daré muchos besos y te voy a querer un montón, ya lo verás”.

Si esto me lo contara una amiga y a mí no me hubiera pasado bromearía fingiendo que estoy en una subasta pública y gritaría: ¡Adjudicado! vendido el cachorro abandonado a esta mujer de gran corazón, gracias a todos por sus pujas.


Fase3: te llevas a casa un dulce cachorrillo abandonado, se hace mayor muy deprisa y ¡oh sorpresa! Es un pitbull.

Pues resulta que nuestro “presunto amigo” en calidad de “algo más sin definir” es un amorcito. De esos que te tratan como a una reina y te ponen música bonita y te llevan a ver estrellas para besarte y te sueltan eso de que la más bonita está con él y que no se lo puede creer. Que de verdad es alucinante que tú, zarina del imperio ruso, con las legiones de hombres que debes tener a tus pies -o deberías- lo hayas escogido a él que no es nadie.
Y tú, por tu parte, como él se siente tan “nadie” refuerzas aún más su autoestima y seguridad diciéndole: “pues mi querido emperador, siéntete afortunado de yo te haya esculpido en un relieve sobre un mármol de Carrara y te haya escogido a ti”. -Y a mí me está subiendo el azúcar y necesito insulina con tanta pastelada pero es que todo es precioso y de colorines al principio y sois muy felices y coméis perdices pero...

Los cachorros abandonados requieren muchas atenciones y mucho afecto. No es culpa de ellos, son cachorros y no se dan cuenta, no pueden estar solos y necesitan muchas cosas de ti que eres su dueña. Estableciendo un paralelismo, tu “presunto amigo” te necesita cada vez más porque ahora sois amantes y tú no quieres que necesite nada porque no quieres que le falte nada. Sientes que tienes que demostrarle que tú estás para todo porque el pobre se lo merece. Tú no eres como su ex ni como las otras mujeres que ha conocido, tú eres buena porque él lo dijo y puedes hacerle ver que esta situación en la que está mejorará gracias a que tú estas en su vida. A estas alturas te has encariñado muchísimo con este hombre (o cachorrillo) y puede que él contigo, te dice que nunca le han tratado así y que no esperaba sentir tanto por ti, que menos mal que estás en su vida porque eres lo poco bueno que tiene y que alucina con que tú estés con él, que es irreal...
Pobrecito, -piensas otra vez, aún no sabe cierto que lo quiero- quiero hacer más cosas por él.
Pero cuanto más haces, él más necesita, es una espiral. Él quiere más tiempo contigo y tú también, él quiere más noches contigo y tú también, el quiere más de ti... -Cada vez necesita más porque ya estaba necesitado, desde mucho tiempo atrás.

Y empiezan las cosas raras cuando tú comienzas a hacer todas las cosas que él te ha pedido -y otras que no te ha pedido de propina-, porque es tu cachorrillo amado y te gusta consentirle un poquito.
De pronto tú estás con él pero es como si él no te viera, como en Ghost pero sin ser bonito. Él sólo ve sus problemas y sus necesidades y tú pasas a un segundo plano, eres la que los soluciona, como si trabajaras para él o algo así. Ya no te valora por lo que haces, es casi como si fuera tu obligación solventarlo todo. Ya no cuentas para él, lo poquito que le pides no te lo da porque él está fatal y necesita muchas cosas.

-No te quejes, así empezaste y él ya estaba mal ya necesitaba cosas.
Respuesta en tu defensa:
-Ya, pero yo creía que el cambiaría cuando viera que yo le quería.
-San “yo creía” y san “yo pensaba” son hijos de doña Ignorancia.
El final no es bonito, apareció la fobia al compromiso de la que escribí ayer en forma de huida. Y como fue muy duro y triste todo; termino con una leyenda céltica que me contó Brave mientras montábamos a caballo y tirábamos con arco.

Cuenta la leyenda que hubo una vez en la vida dos cachorrillos abandonados:

El primer cachorrillo, cuando se hizo mayor, huyó de los brazos de su dueña y se fue corriendo como un perro de caza a los de una “perra” -(el término no es peyorativo, sólo sigo con la metáfora)- “pretechoni” que estaba en esa discoteca y la besó.
El segundo cachorrillo se hizo mayor también y su dueña confiada; lo dejó a solas sólo un momento para que aprendiera a estar solo y él se diera cuenta de que podía estar solo, porque ya era un perro mayor.
Pero otros perros vinieron a buscarle y él no podía esperar a su dueña, ella le había dejado solo y él necesitaba muchas cosas en todo momento; ellos le ofrecían compañía para ir a jugar y él aceptó.
Se fueron todos a un parque muy grande y conoció a una perra en celo abandonada -(no va con segundas, es que ellos son perros abandonados)-. El perro se dejó llevar por sus instintos primarios y decidió en ese momento abandonar la casa de su dueña, no iba a volver nunca más, quería consumar con la perra en celo y lo hizo. Y así, el cachorrillo abandonado del principio resultó ser un pitbull que había olvidado a su dueña; pensad que no se puede luchar contra los instintos perrunos y, si se podía, él no sabía.
Y él y su perra en celo pasaron el resto de sus días felices y juntos en una perrera muy cercana a la casa de su dueña. FIN